Si tienes un hondo pesar,
piensa en mí.
Si tienes ganas de llorar,
piensa en mí.
Ya ves que venero tu imagen divina,
tu párvula boca que siendo tan niña
me enseñó a pecar.
Piensa en mí cuando sufras,
cuando llores también piensa en mí.
Cuando quieras quitarme la vida,
no la quiero para nada,
para nada me sirve sin ti.