Ni químicos ni físicos pudieron inventar
la fórmula secreta que nos da felicidad
y para hablar de amor tuvieron que decir:
mi vida yo te quiero y no podré vivir sin tí.
Del aire atómico, con sus protones ay,
eres mi tierra eres núcleo de mis átomos.
Me falta oxígeno, para decirte que
me estoy muriendo con tu radioactividad.
Para el año 2000, la ciencia del amor
será codificada con palabra de doctor
y para hablar de amor tendremos que decir:
ya todas mis moléculas no más vibran por tí.
Del aire atómico, con sus protones ay,
eres mi tierra eres núcleo de mis átomos.
Me falta oxígeno, para decirte que
me estoy muriendo con tu radioactividad.
Me falta oxígeno, para decirte que
me estoy muriendo con tu radioactividad.