Mocita dame el clavel,
dame el clavel de tu boca,
para eso no hay que tener
mucha vergüenza ni poca.
Yo te daré un cascabel,
te lo prometo mocita,
si tú me das esa miel
que llevas en la boquita.
Clavelitos, clavelitos,
clavelitos de mi corazón,
yo te traigo clavelitos
colorados igual que un crisol.
Si algún día clavelitos
no lograra poderte traer
no te creas que ya no te quiero,
es que no te los pude coger.
La tarde que a media luz
vi tu boquita de guinda,
yo no he visto en Santa Cruz
otra boquita más linda.
Y luego al ver el clavel
que llevabas en el pelo,
mirándolo creí ver
un pedacito de cielo.